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CREACIÓN DE EMPRESAS

Fecha de Publicación: 20 de Diciembre, 2017

Para crear una empresa es necesario formalizar una planificación de todos los aspectos del negocio teniendo presente el corto, el mediano y largo plazo.

Se impone definir muy claramente la actividad que quiere desarrollar, analizar los riesgos involucrados en dicha actividad y contemplar la capacidad financiera con que cuenta el emprendimiento para lograr la viabilidad del negocio.

Para la creación de la empresa o el negocio se debe también analizar el mercado y estudiar el posicionamiento del producto o servicio.

Todos estos aspectos se recogerán en un plan de negocios.

Este documento desarrolla la idea de los fundadores o socios. Este esquema no es fijo o estable, al contrario, es dinámico y se va completando a medida que avanza el proyecto y su puesta en marcha.

En general representa los siguientes aspectos.

  • Descripción de la idea, negocio o iniciativa.

Actividad que se quiere desarrollar

Detalle de la experiencia y objetivo de los fundadores

  • Definición del producto o servicio a ofrecer al mercado objetivo.

Descripción

Necesidades del mercado que se busca satisfacer

Diferenciación con la competencia

Derechos sobre inmuebles o el producto o servicio que se venderá

Planes de producción, importación o adquisición de insumos

  • Análisis de los aspectos de Marketing.

Estudio de mercado

Plan de marketing

Redes de distribución o canales de venta

Proveedores necesarios para el emprendimiento

  • Análisis financiero.

Descripción de los recursos necesarios

Fuentes obtención del capital financiación

Presupuestos

Estructura financiera de la empresa

Estudio de la rentabilidad

 

Durante la etapa de creación de la empresa, los socios o fundadores deberán elegir la forma jurídica mediante la cual llevarán adelante el emprendimiento.

Pueden optar por cualesquiera de las formas societarias que se detallan más abajo, pero en todos los casos, el objetivo central deberá ser la determinación de la parte del patrimonio personal que los promotores quieren arriesgar en la inversión, preservando aquellos bienes que integran su  patrimonio  y que se desea mantener fuera del alcance de los posibles acreedores del proyecto.

La piedra de toque en estos casos refiere a la opción de limitar la responsabilidad o afrontar el emprendimiento con todos sus bienes.

Desde las colectivas, donde el socio responde con su patrimonio por las deudas de la sociedad, hasta la sociedad anónima que otorga la mayor protección, limitando el riesgo al capital aportado, existen algunas variantes que permiten mayor o menor grado de responsabilidad de los socios.

Personas físicas: El Empresario Individual,

Son personas físicas que ejercen una actividad comercial en nombre propio asumiendo el control y el riesgo derivado de su actividad.

Personas jurídicas: Sociedades comerciales.

Son asociaciones voluntarias de personas físicas o jurídicas que desarrollan una actividad comercial mediante el aporte de un capital social y cuya responsabilidad, salvo excepciones, está asumida por la sociedad.

Tipos de personas jurídicas:

Sociedades personales:

  • Sociedad Colectiva
  • Sociedad Comanditaria Simple

Sociedades intermedias o mixtas:

  • Sociedad de Responsabilidad Limitada

Sociedades de capital:

  • Sociedad Anónima
  • Sociedad Comanditaria por acciones

El emprendedor no debe olvidar asesorarse sobre estos aspectos que garantizan o robustecen el andamiaje jurídico y que son centrales para el éxito de la empresa y su mejor desarrollo.

 

Dr. Alvaro Macedo Richieri
Vignoli Laffitte y Lublinerman